jueves, 28 de junio de 2012

día cuarenticinco

De un lado de la calle está Cicciolina, un restaurante italiano con terraza al borde del parque. Del otro lado de la calle está la iglesia evangélica Emmaus. De un lado había al menos cinco plasmas. Del otro, una pared enorme, al lado del altar, sirviendo de pantalla. En un lado italianos enfervorizados gritando y comiendo pizza. En otro, un órgano sonando en vivo mientras duraba el partido. En un lado se festejaron los goles con gritos y abrazos y estampidas y obscenidades. En el otro ni logro imaginarme.





No hay comentarios:

Publicar un comentario